

Siria acusa a Israel de quererla "desestabilizar" tras unos ataques mortíferos
Las autoridades sirias acusaron a Israel de querer "desestabilizar" el país después de una serie de bombardeos y una incursión en el sur que dejaron 13 muertos, según una oenegé.
El ejército israelí redobló las acciones en el país vecino desde que una coalición rebelde liderada por un grupo islamista arrebató el poder a Bashar al Asad tras más de 13 años de guerra civil.
"Esta escalada injustificada constituye un intento premeditado de desestabilizar Siria", acusó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Damasco en un comunicado.
El miércoles, las fuerzas israelíes practicaron bombardeos contra un centro de investigación militar en Damasco, una base militar en la provincia de Homs y un aeropuerto militar en Hama.
En esta última acción murieron cuatro personas, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), una ONG que sigue la situación siria.
Esta entidad afirmó que 18 bombardeos golpearon el aeropuerto que, según el gobierno sirio, quedó "prácticamente destruido por completo".
Horas después, el jueves de madrugada, nueve personas fallecieron al enfrentarse a una incursión israelí en la provincia de Daraa, en el sur del país, dijeron las autoridades locales y el OSDH.
El ejército israelí indicó este jueves que sus tropas respondieron a disparos durante una operación en el sur de Siria y "eliminaron" a varios combatientes en ataques terrestres y aéreos.
Según "un primer balance" de las autoridades de la provincia de Daraa, en el sur de Siria, "nueve civiles murieron y otros quedaron heridos" por un bombardeo israelí cerca de la localidad de Nawa.
Los bombardeos ocurrieron tras "una incursión israelí" en la región, "donde las fuerzas de ocupación penetraron por primera vez tan profundamente", agregaron las autoridades provinciales en su mensaje en Telegram.
El OSDH explicó que civiles de la zona tomaron las armas tras un llamado desde las mezquitas a enfrentarse a las tropas israelíes.
"La presencia de armas en el sur de Siria constituye una amenaza para el Estado de Israel", declaró un portavoz militar israelí.
Tras la caída de Al Asad, Israel envió tropas a una zona desmilitarizada en los Altos del Golán, en el suroeste del país vecino.
También ha lanzado cientos de bombardeos sobre posiciones del ejército y de los rebeldes islamistas que luego tomaron el poder para, según argumenta, evitar que las armas caigan en manos de las nuevas autoridades.
F.Coineagan --NG